Lucas lloraba sin consuelo en un rincón del salón. Le ardían los ojos y no permitía que le pusieran más gotas para dilatar las pupilas. Abría y cerraba los párpados y no paraba de decir “me arde, me arde”. A sus siete años, nunca había pasado por las manos de un oftalmólogo. Nicolás, en cambio, bastante más grande pero con el mismo desconocimiento, reía: “Me salvé, estoy libre”, expresaba, mientras se alejaba del lugar después de evitar el segundo examen. El 30% de los niños en edad escolar sufre problemas de visión. Muchas veces son tratados por distraídos y ni siquiera distinguen las letras en el pizarrón. La probabilidad de repetir el año en estos casos es tres veces mayor que en estado normal.
Los niños de la escuela 191 del barrio Las Acacias, incluida en el plan “Verano solidario” del Consejo de Educación Primaria, se sometían al diagnóstico ocular. Primero en el aula, después en el remodelado ómnibus de la ex empresa Onda, provisto de los instrumentos adecuados y estacionado en el frente del centro.
La campaña de este año “Para ver un país mejor”, que comenzó el 13 de enero y terminará el viernes 10, alcanzó en ese establecimiento público a 1.500 niños pesquisados. Del total, 400 resultaron con anomalías. La mamá de Romina hacía un año que esperaba que a su hija la observara “un oculista”. Contó que en Salud Pública “no hay fechas disponibles y pagarle a uno particular no puedo”. Romina, de 9 años, ya perdió la visión del ojo derecho. “Esta posibilidad que nos brinda la escuela es bárbara para quienes no contamos con recursos económicos”, dijo esperanzada la mujer. En esa zona de Montevideo, “hay 67 asentamientos y la mayoría de sus habitantes somos clasificadores”, manifestó a Ultimas Noticias un concejal del Centro Comunal 11.
Camila, también de 9 años, no veía nada, culpa “de esas gotitas que me pusieron”; Macarena, de 13, dijo que le habían diagnosticado “lentes de descanso”, sin que ella supiera hasta entonces que sufría problemas de visión; Luciano, un pecoso de 11 años y cara de sinvergüenza, tampoco tenía conocimiento de que necesitaba anteojos. “El problema es bastante bravo –reconoció el oftalmólogo Salomón Saúl-. Los niños llegan a sus casas con dolores de cabeza y sus madres no conocen los motivos”. Además, “las maestras los tratan por distraídos, por inquietos y los mandan al fondo de la clase. Desde allí no ven el pizarrón y muchas veces se van sin copiar los deberes”.
Todo esto lleva a que las probabilidades de repetir el año escolar de quienes sufren patologías visuales “es tres veces mayor que las del niño sano”, admitió a Ultimas Noticias Juan Antonio Echagüe, dueño del “ómnibus solidario”. Su clínica, junto con los ministerios de Desarrollo Social y de Salud Pública, el Codicen y la Intendencia de Montevideo llevan adelante este emprendimiento social. “La estadística nos está dando entre un 22 y 30% de niños que necesitan elementos correctivos o tratamientos oculares, manifestó el consejero de Primaria Oscar Gómez-. “Apenas está por encima de la desviación estándar que es un 18%.
Hay que ver si esa diferencia obedece a que este pesquisamiento visual es muy exigente, o que quizá las propias condiciones alimenticias de la ‘población objetivo’ tienen causa-efecto sobre la salud ocular de los muchachos”, reflexionó.
A tiempo y sin marcha atrás
“Es importante que las patologías visuales en los niños sean detectadas a su debido tiempo, porque después no hay marcha atrás”, señaló el doctor Salomón Saúl, encargado de la revisión. Los principales trastornos que se manifiestan entre los 4 y 12 años son tres: ametropía, estrabismo y ambliopía. “La ametropía (miopía) se corrige con lentes –señaló el oftalmólogo-. El estrabismo es la desviación de los ojos y la ambliopía es la pérdida visual de uno de los ojos o ambos sin una causa estructural que la explique; puede ser estrábica, refractaria o por deprivación”. El profesional indicó que si no se actúa antes de los 10 años, “la visión se pierde y por eso el efecto de esta campaña es detectar patologías en niños que en algunos casos nunca vieron un oftalmólogo”. |