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Una clase de "yoga antigravedad" se parece más a un juego de circo que a una práctica antigua, ya que la gente cuelga de cabeza como murciélagos o da vueltas por los aires.
Pero aunque el componente anti-gravedad pone al yoga de
cabeza, como una estimulante experiencia grupal de
acondicionamiento físico, la actividad tiene los pies en la
tierra. "El yoga antigravedad es una mezcla de yoga, pilates,
calistenia, artes aéreas y danza", dijo Illaria Cutolo,
coordinadora de la actividad para Crunch, cadena estadounidense
de centros de ejercicio. "La gente viene por el efecto volador,
el aspecto lúdico", añadió. El concepto nació de AntiGravedad, una compañía de
actuación acrobática fundada en 1990 por Christopher Harrison,
un aficionado al yoga, quien diseñó el régimen de
acondicionamiento físico en torno a hamacas. Suspendidas a alrededor de un metro del piso y sujetas
desde dos puntos superiores, las hamacas de tela actúan como un
columpio o un suave trapecio. "Christopher quería que el espíritu del yoga brillara",
dijo Cutolo. "Les recordamos a los estudiantes venir a situar
la presencia de su respiración, cuerpos y mentes. Muchos de los
movimientos que hacemos vienen del yoga", agregó. Suaves ejercicios de calentamiento, saludos al sol,
técnicas de conciencia de la respiración y entrenamiento de
fuerza constituyen el protocolo pre-vuelo de la mayoría de las
clases. A diferencia de las inversiones en el yoga tradicional,
estar de cabeza en una clase de antigravedad es algo
ingrávido. "Hay cero compresión de la columna cervical, así que es muy
terapéutico", señaló Cutolo. Jessica Matthews, portavoz del Consejo de Ejercicios de
Estados Unidos, ve el yoga antigravedad de otra manera. "Se basa primero y por encima de todo en el amor por las
acrobacias, fusionado con ejercicios y poses que ves en yoga y
pilates", indicó Matthews. "Siendo yo misma una instructora de
yoga, es difícil para mí decir que es una clase de yoga",
expresó. Matthews dijo que la clase puede desarrollar fortaleza
central y mejorar la flexibilidad, y es entusiasta respecto a
las recompensas de estar de cabeza. "Estar de cabeza, estar de cabeza, cualquier inversión
cambia la forma en que la sangre fluye por el cuerpo", afirmó. "Teniendo el apoyo de una hamaca es casi como tener una red
de protección", sostuvo. "Es algo tranquilizador, saber que hay
algo de apoyo", concluyó. Powered by AkoComment! |